Acogeremos experiencias internacionales de lucha contra la violencia a las mujeres y personas LGBTI en el ámbito digital. Impulsaremos la Ley Olimpia, conquistada en México, para penalizar con cárcel a quienes ejerzan violencia digital contra otra persona. Definimos la violencia digital como actos de acoso, hostigamiento, amenazas, vulneración de datos e información privada; y el acto de compartir imágenes íntimas y con contenido sexual de otra persona, sin su consentimiento.

 

Nos parece adecuada, también, la iniciativa mexicana de la Ley Ingrid que busca sancionar con pena privativa de la libertad a servidores/as públicos que filtren imágenes, archivos o información de una carpeta de investigación en trámite. En caso de que se trate de imágenes, audios o videos de cadáveres o partes de cuerpo, de las circunstancias de la muerte, de las lesiones o estado de salud, las penas se incrementarían. Y aún más cuando se trate de información sobre mujeres, niñas, adolescentes.

 

Consideramos importante construir un trabajo cooperativo en el ámbito regional, por lo que generaremos puentes de diálogo y/o de aprendizaje entre los parlamentos de otros países que han discutido estas leyes.