Es hora de hablar de aborto libre. La Asamblea Nacional tuvo la oportunidad histórica en varias ocasiones para despenalizar el aborto por violación, sin embargo, pudo más la presión de grupos conservadores y no la realidad sanitaria y mortal de la realización de abortos en la clandestinidad. La despenalización del aborto por violación es un mínimo ético y de justicia requerido luego de que una niña, adolescente o mujer sufre un acto de tremenda violencia como lo es ser víctima de la cosificación y apropiación de su cuerpo en un ejercicio inhumano de poder.

 

En Ecuador, las mujeres no pueden ser dueñas de su cuerpo ni decidir sobre él, ni siquiera luego de atravesar un trauma de semejante magnitud como es la violación o el incesto. Es momento de que se respete la decisión individual de las mujeres de decidir sobre su propio cuerpo. Impulsaremos la despenalización del aborto para que sea libre y gratuito.