La Constitución, en su artículo 68 establece que la adopción corresponderá solo a parejas de distinto sexo. Esto contradice los principios de igualdad y no discriminación que determina la misma Constitución, y deja de manifiesto que personas solas o parejas del mismo sexo no son idóneas para ejercer la maternidad y paternidad, cuando existen estudios e información de sobra que determinan que la orientación sexual no es una variable que determine la idoneidad en la crianza de un niño, niña o adolescente. Además, que también existen jurisprudencia internacional, como la sentencia Atala Riffo vs Chile o la Opinión Consultiva OC24/17 de la CorteIDH que deja elementos claros al respecto.

 

Además, apelando al bien superior del niño/a y de su derecho a tener identidad y una familia que lo proteja, permitir que miles de niñas, niños y adolescentes, que están bajo el cuidado del Sistema de Acogida del Estado, tengan la oportunidad de ser adoptados en el seno de hogares que en este momento se ven impedidos de hacerlo, es generar la posibilidad de que puedan tener familias que les brinden condiciones de vida adecuadas, y la esperanza de un futuro con mayores oportunidades.

 

Por esta razón trabajaremos para estudiar los mecanismos legales necesarios y más adecuados que viabilicen la posibilidad de adoptación sin discriminación, tanto para personas solas como para parejas del mismo sexo. Además, revisaremos todo el marco legal correspondiente y realizaremos la fiscalización respectiva hacia las instancias encargadas del proceso de adopción, para generar reformas que permitan que este proceso se realice con mayor celeridad y sin las trabas actuales que provocan demoras en la adopción, inclusive, de años.

 

También realizaremos la fiscalización del caso al Sistema de Acogida del Estado para verificar que se observen las reglas de garantías mínimas de adecuación y aceptabilidad de una vida digna de niños, niñas y adolescentes en acogimiento institucional.