Ante la ola de violencia y discriminación que obstaculiza la importante labor de las y los defensores de derechos humanos; propondremos una Ley de protección para las y los defensores de derechos humanos, periodistas y comunicadores, como se ha hecho en varios países de la región latinoamericana, para garantizar la integridad y seguridad de quienes estén en riesgo como consecuencia de la promoción y defensa de los derechos humanos; incluidas defensoras y defensores de territorios ancestrales (que han defendido la tierra, el agua, el hábitat), activistas feministas y LGBTI.